martes, 7 de diciembre de 2010

BREVE RESEÑA DE LAS TENDENCIAS LITERARIAS

Introducción

Las tendencias literarias son las inclinaciones que muestra la literatura hacia ciertas formas o modos de expresión.
Generalmente las características de la literatura en un período determinado corresponden al modo de sentir y pensar del hombre en ese momento de la historia.
Las tendencias surgen, al principio, como una reacción a hechos que suceden en determinados momentos. Posteriormente influyen en la forma de escribir de los artistas de la época, por lo que reciben, también, el nombre de movimientos literarios.
Un mismo escritor puede participar de las características de más de un movimiento literario, por lo cual, a veces es difícil clasificarlos dentro de una determinada escuela (tendencia o movimiento).
Las tendencias literarias presentan, a lo largo de la historia, un carácter fluctuante entre dos extremos. Por ello se dice que su desarrollo tiene un carácter pendular (péndulo).

MOVIMIENTOS LITERARIOS DE LOS SIGLOS XVIII, XIX Y XX

Los movimientos literarios de los siglos señalados se desarrollan a partir de la existencia anterior de otras tendencias literarias tales como el clasismo y el barroco.
El clasicismo se caracterizaba por el equilibrio, la sujeción a la razón y a reglas estrictas, especialmente en la poesía. Este movimiento literario intentaba conservar los elementos propios heredados de los poetas clásicos y de los escritores clásicos: Homero, Virgilio, etc.
El barroco, surgido posteriormente, rompe el equilibrio propio del clasicismo, expresando un sentido de libertad en las obras de arte, con menos sujeción a normas y reglas rigurosas.

1.- El neoclacisismo

Es un movimiento artístico que surge en Europa durante los inicios del siglo XVIII. Su característica principal es el intento de aplicar al arte las reglas y preceptos del clasicismo grecolatino y renacentista.
El siglo XVIII fue un período considerado mediocre para las letras hispánicas, desde el punto de vista estético, aunque fue culturalmente rico por la concurrencia de distintas corrientes del pensamiento.
La llegada de Felipe V de Borbón a España favoreció la influencia europeizante que daría origen al neoclasicismo.
El exceso de reglas impidió el desarrollo de un arte literario de mayor sensibilidad y belleza, pero favoreció el auge de obras críticas, filosóficas y lingüísticas.
Las principales características del neoclasicismo literario son:
• Sujeción a reglas o preceptos.
• Privilegio de la razón sobre el sentimiento.
• Finalidad moral o didáctica.

Dentro del movimiento neoclásico merece destacarse la comedia El sí de las niñas de Leandro Fernández de Moratín; en poesía las fábulas de Félix María Samaniego (Las moscas golosas) y Tomás Iriarte (El burro flautista), que tienen un carácter abiertamente moralizador y crítico.

2.- El romanticismo

Es un fenómeno cultural que domina la primera mitad del siglo XIX, aunque en España triunfa alrededor de 1850 y en América más tardíamente.
Antecedentes históricos: Los últimos años del siglo XVIII corresponden al período histórico llamado la restauración, en oposición a la gran revolución europea.
Los pueblos comienzan a consolidar la idea de nación, en tanto que la nueva organización económica que nace de la llamada revolución industrial, da origen al proletariado. Las clases más pobres quedaron desprotegidas, lo que favoreció un clima revolucionario.
Las ideas del liberalismo francés se extendieron pronto por toda Europa, consolidando el movimiento romántico.
Las características principales del romanticismo son:
• El culto al yo.
• El ansia de libertad.
• La angustia metafísica.
• el predominio del sentimiento sobre la razón.

Entre los representantes más conocidos del romanticismo se encuentran Víctor Hugo, francés (Los miserables; Nuestra Señora de París, obra conocida por el filme El jorobado de Notre Dame); Alejandro Dumas (Los tres mosqueteros; El conde de Montecristo); Gustavo Adolfo Bécquer (Rimas; Leyendas), etc.
En Hispanoamérica, el romanticismo aparece entre 1845 y 1889, íntimamente ligado al costumbrismo. Entre sus representantes se encuentran Alberto Blest Gana (chileno) con su obra Martín Rivas; Jorge Isaacs (colombiano) y su novela María, etc.

3.- El realismo.

Es el movimiento artístico de la segunda mitad del siglo XIX, que aparece como reacción a los excesos de la fantasía romántica. Pretende reflejar la realidad en forma objetiva. Según la temática, el realismo se expresa, a veces, a través del costumbrismo, del criollismo, del naturalismo o del mundonovismo.

Antecedentes históricos
Durante los últimos años del siglo XIX hubo un gran desarrollo productivo e industrial, pero también una profunda crisis económica que se conoció con el nombre de la gran depresión.

La literatura muestra rechazo a los excesos del romanticismo. Surge, así el realismo. Cuando este expresa los aspectos más sórdidos de la sociedad a través de la descripción detallada del entorno, recibe el nombre de naturalismo.
El naturalismo literario europeo está representado por Emil Zola (Papá Goriot) y Guy de Maupassant (El collar; etc.), entre otros.
En Latinoamérica se producen grandes cambios en la estructura social, los que causan la ruptura entre las oligarquías (propietarios de la tierra). Esto produce el movimiento naturalista que abarca desde 1890 a 1935, aproximadamente. Entre los representantes naturalistas en Hispanoamérica encontramos a Rómulo Gallegos (venezolano) con su obra Doña Bárbara, entre otras. Horacio Quiroga (uruguayo) con su Cuentos de amor, de locura y de muerte, entre otras obras. Oscar Castro (chileno) y su obra Llampo de sangre. Baldomero Lillo (chileno) y su obra Subterra.

Entre los autores chilenos realistas se pueden mencionar a Marta Brunet y Mariano Latorre, como también a Francisco Coloane y otros.

En Latinoamérica el naturalismo se expresa a través del criollismo, el costumbrismo y el mundonovismo.

a) El Criollismo literario fue un movimiento que nació con el propósito de retratar las costumbres populares, con los tipos y en el lenguaje del bajo pueblo, sobre todo del campesino. Motivó el desarrollo de la literatura regionalista, que reflejó la realidad política, humana, económica y social, de un espacio determinado y así creó una literatura original con base en los elementos naturales del continente. Entre sus exponentes figuran escritores de diferentes tendencias: el venezolano Rómulo Gallegos que escribió la novela de los llanos Doña Bárbara (1929); el colombiano José Eustaquio Rivera, con su novela de la selva La vorágine (1924); la novela gauchesca Don Segundo Sombra (1926) que escribió Ricardo Güiraldes. Incluso es posible incluir a Mariano Azuela con su novela de la revolución mexicana Los de abajo (1915).

b) El costumbrismo
Tendencia o género literario que se caracteriza por el retrato e interpretación de las costumbres y tipos del País. La descripción que resulta es conocida como "cuadro de costumbres" si retrata una escena típica, o "artículo de costumbres" si describe con tono humorístico y satírico algún aspecto de la vida.
La novela costumbrista tuvo especial resonancia en algunos países. Así, en México, en Colombia, donde el costumbrismo penetra también en el campo de otras novelas, no específicamente costumbristas. Por ejemplo, es notorio el peso que elementos de esta naturaleza tienen en una novela sentimental como María, de Jorge Isaacs

En Chile se destacan Vicente Pérez Rosales con Recuerdos del pasado; las novelas de Alberto Blest Gana, el mejor novelista hispanoamericano de su tiempo, revelan clara inclinación costumbrista. Como en Santiago, de Daniel Barros Grez también muestra claros elementos costumbristas.

c) El mundonovismo, cuyo nombre viene del concepto nuevo mundo, como se llamó a América, en oposición al viejo mundo.

Las características del mundonovismo son:
• representación cíclica de la vida de un país.
• Intenta abarcar distintos sectores de la vida nacional (campo, minas, mar)
• La naturaleza –el paisaje- pasa a ser protagonista. Así lo muestra José Eustaquio Rivera (Colombia, 1888-1928) en su obra La vorágine (1924). A diferencia de Quiroga, en cuyos cuentos la naturaleza aparece despersonalizada, y de Gallegos, donde se la personifica a través de la mediación del personaje central femenino de su novela capital, en la escritura de Rivera la selva es, directamente, el personaje central del relato: sujeto de acciones tales como seducir, atraer y aniquilar, la selva se opone al intelectual Arturo Cova, principal narrador y protagonista de la historia.
• Hay preferencia por la novela de la tierra.
• Se adapta el lenguaje a los sectores representados.

4.- El naturalismo
Es una tendencia de carácter realista que intenta mostrar la influencia del medio natural o físico. Aunque aparece también en el Renacimiento, triunfa como movimiento en Europa alrededor de 1890. Recibe fuerte influencia del positivismo, doctrina filosófica que se opone a la fe y al conocimiento intuitivo, aceptando sólo lo que es comprobable por experimentación científica. En América se mezcla con el modernismo y con el mundonovismo.

5.- El modernismo

Se denomina al movimiento poético hispanoamericano, introducido en España por Rubén Darío, poeta nicaragüense. Este movimiento se desarrolla paralelamente a la generación del 98 y significó una renovación total de la poesía de habla hispana. Rubén Darío es autor de la obra Azul, publicada en 1888 en Valparaíso, considerada entonces la ciudad más culta de Chile. Otra de sus obras es Marcha triunfal, donde se destaca la musicalidad y el ritmo que el poeta logra mediante las palabras usadas en el poema. He aquí un fragmento de este poema:

¡Ya viene el cortejo!
¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines.
La espada se anuncia en vivo reflejo;
Ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines.

Ya pasa debajo los arcos ornados de blancas Minervas y Martes,
Los arcos triunfales en donde las Famas erigen sus largas trompetas,
La gloria solemne de los estandartes,
Llevados por manos robustas de heroicos atletas.


Otro poeta modernista es Juan Ramón Jiménez, autor, entre otras obras, Primavera Amarilla.

En el modernismo literario se mezclan, por una parte, el gusto por el verso perfecto y los temas exóticos y paganos y, por otra, la musicalidad y sonoridad de la palabra así como la multiplicidad métrica.

La generación del 98 es el grupo literario que se consolida el año 1898, fecha en la que España pierde sus colonias de ultramar. Significó una renovación de la narrativa. Entre sus representantes se encuentran Miguel de Unamuno, una de cuyas obras más destacadas en Niebla, y Antonio Machado.

La generación del 27, en cambio, fue eminentemente poética. A ella pertenecen Federico García Lorca (Muerte de Antoñito el Camborio , poema que forma parte de su obra Romancero Gitano) y Rafael Alberti, (1902-1999) Poeta y dramaturgo español, entre otros.

Alba de noche oscura
(Rafael Alberti)

Sobre la luna inmóvil de un espejo,
celebra una redonda cofradía
de verdes pinos, tintos de oro viejo,
la transfiguración del rey del día.

La plata blanda, ayuna del reflejo,
muere ya. Del cristal -lámina fría-
dice la voz del vaho en agonía:
-Doró mi lengua el sol, ¿de qué me quejo?

La puertas del ocaso, ya cerradas,
tapina de luto el campo. Negros perros,
a lo que nadie sabe, ocultos, gritan.

Decapitando sueños, fatigadas,
sobre el túmulo alto de los cerros
las estrellas del valle se marchitan.

Esta generación toma su nombre del año 1927, en el cual se reúnen un grupo de escritores, amigos entre sí, los que participan en los homenajes que en esa fecha se celebran, con motivo del tercer Centenario de la muerte de don Luis de Góngora.
No surgen, como muchos creían, en contra de la generación del 98. Sin embargo, hay que tener presente que la del 27 es más universalista y tiene menos preocupación directa por España que la del 98.
Características de la generación del 27:
• Presenta una gran tendencia al lirismo. La mayoría de los integrantes son poetas; incluso los que escriben teatro lo hacen expresando poéticamente los sentimientos de odio, amor, como sucede con Federico García Lorca.
• La poesía tiene un sentido trascendental. Los escritores penetran en las realidades más profundas de la vida, tocando accidentalmente el amor o la decadencia de España. Se preocupan por el esteticismo; de ahí su interés por la poesía.
• La tercera característica es la luminosidad. El pesimismo de la generación del 98 cede a la actitud más tranquila y equilibrada y por lo tanto más optimista.

6.- El expresionismo

Es un movimiento que intenta reflejar la realidad a partir de lo que siente el artista. Se opone a la objetividad del realismo. Surge en Alemania, alrededor de 1910. Junto con el cubismo y el futurismo, tendrá gran influencia en los movimientos artísticos contemporáneos.
Los postulados del expresionismo en el terreno de la literatura, principalmente en la novela y el teatro, son similares a los del arte expresionista y la música expresionista. Personajes y escenarios se presentan de un modo distorsionado, con la intención de producir un gran impacto emocional.

En el campo de la literatura, pues, la llamada “década expresionista” denomina el periodo cumbre del movimiento; esto es, el periodo comprendido entre 1910 y 1920. La erupción de la Segunda Guerra Mundial supone una fuerte ruptura, tanto en los tonos como en los tópicos, particularmente, en el campo de la poesía expresionista. Mientras algunos autores literarios (por ejemplo, los autores futuristas) consideraron la guerra como una fuerza arrasadora y renovadora que acabaría con la sociedad burguesa, por otro lado, la imagen del conflicto cobró tintes negativos de la mano de otros muchos poetas que plasmaron los horrores de la guerra en sus obras. Y no es de extrañar, ya que muchos de ellos habían vivido, en primera línea y en sus propias carnes, la desolación de la guerra. Ningún otro movimiento hasta la fecha había apostado de igual manera por la deformidad, la enfermedad y la locura como el motivo de sus obras. Como cualquier otro movimiento de cualquier otra época, tampoco el expresionismo tiene los limites bien definidos y, por ello, su definición depende del punto de vista que se adopte.
Representantes de la literatura del expresionismo e iniciadores del movimiento son Bertold Brecht y Franz Kafka.

7.- Movimientos literarios de la segunda década del siglo XX

Surgen con la intención de renovar la poesía. Se conocen con los nombres de dadaísmo y a través de las palabras sin sentido pretenden aportar a esa renovación: más que la obra, es el gesto lo que interesa a los dadaístas, gesto que va más allá de los puros canales de expresión artística para manifestarse en la política, en las costumbres, en la misma sociedad, siempre que este gesto sea entendido como provocación contra el sentido común, la moral, la ley y cualquier normativa u ortodoxia. De aquí que el escándalo fuera el instrumento preferido para hacer públicas sus acciones. El dadaísmo va más allá del puro significado o la simple noción de un movimiento artístico para llegar a proponer una forma de vivir; el ultraísmo (Jorge Luis Borges) y el creacionismo (Vicente Huidobro) pretenden hacerlo a través de la imagen pura. Estos movimientos duraron muy poco tiempo ya que desembocaron en el surrealismo.

8.- El surrealismo

Es un movimiento que nace públicamente en 1924, con el Manifiesto surrealista de André Breton (escritor francés). El surrealismo se basa en la creencia en la realidad superior de ciertas formas de asociación desdeñadas hasta la aparición del mismo y en el libre ejercicio del pensamiento: reflejar la realidad a través de los elementos inconscientes e irracionales de la mente, que el artista expresa por medio de los actos psíquicos automáticos. Entre sus representantes se considera a Jorge Luis Borges (argentino); Mª Luisa Bombal (chilena, autora de La última niebla), Julio Cortázar (argentino, autor, entre otros, del cuento Continuidad de los parques), Juan Rulfo (mejicano, autor de la novela Pedro Páramo, considerada unánimemente por la crítica una de las obras maestras de la literatura latinoamericana, y de una colección de cuentos titulada El llano en llamas).

10.- Movimientos actuales en la literatura contemporánea

Antecedentes históricos de la literatura contemporánea:
• Los cambios sociopolíticos que experimenta la sociedad del siglo XX, así como la profunda crisis de la humanidad a raíz de la Primera y Segunda Guerra Mundial, provocan en las artes las más variadas y encontradas respuestas.
• La literatura refleja una sociedad caótica, sin sentido para el hombre, quien se siente solo y desprotegido frente a un mundo tecnológico.

En la literatura del siglo XX se distinguen tres grandes generaciones, que buscan una respuesta al sentido de la existencia humana. Ellas son las siguientes.

1) La primera generación (surrealista), comprende a todos aquellos escritores que publican entre los años 1920 y 1934, aproximadamente. Se caracteriza por el hermetismo y subjetivismo de su arte. Pone gran énfasis en la estructura y técnica narrativa. Los espacios no son sino la exteriorización de la conciencia de los personajes. El lenguaje se caracteriza por el uso de las descripciones caóticas, imágenes oníricas y el monólogo interior.
Pertenecen a esta generación: Jorge Luis Borges; Alejo Carpentier (cubano); Miguel Ángel Asturias (guatemalteco); Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro y Manuel Rojas (chilenos); César Vallejo (peruano) y algunas obras importantes de la generación del 27.

2) La segunda generación comprende a todos aquellos escritores cuya vigencia se extiende entre los años 1940 y 1960. Se caracteriza por cultivar, preferentemente, el realismo social. Es la llamada generación neorrealista, que la literatura como una expresión de los problemas de clase. Los personajes literarios son, generalmente, tipos sociales o héroes colectivos.
Los motivos literarios representativos son: la explotación, la violencia, la corrupción, la tortura, el asesinato, por un lado; por otro, el valor, la lealtad y el sacrificio.
El narrador se caracteriza por ser objetivo y discretamente conocedor de los hechos que narra.
Pertenecen a esta generación: Juan Rulfo (mexicano); Julio Cortázar y Ernesto Sábato (argentinos); María Luisa Bombal, Nicanor Parra y Oscar Castro (chilenos). Se podrían agregar escritores chilenos como Volodia Teitelboim, José Miguel Varas y otros,

Aunque no pertenecen al grupo de los escritores que tuvieron vigencia entre los años 40 y 60, se pueden mencionar como representantes del realismo social a los escritores chilenos Rodrigo Rojas (Jamás de rodillas), Jorge Montes (La luz entre las sombras y El 73), Rolando Carrasco (Prigué), algunas de cuyas obras son marcadamente testimoniales pues narran hechos vividos por los propios autores o por los personajes de sus obras en un período de la historia de Chile, concretamente, el período de la dictadura de los años 73 a 89. Los motivos literarios son la violencia, la tortura y el asesinato, por una parte, y el valor, la lealtad y el sacrificio, por la otra.

3) La tercera generación comprende a todos aquellos escritores nacidos entre 1920 y 1934 y cuya producción literaria se manifiesta a partir de 1950. Tiene su esplendor alrededor de 1965.
Esta generación es conocida con el nombre de irrealismo o realismo mágico. Centra su preocupación en conflictos del hombre de ciudad, en temas de la decadencia de las estructuras sociales y en el realismo fantástico, que revitaliza el sentido mítico de la existencia.
Pertenecen a esta generación, entre otros: Gabriel García Márquez (colombiano); Mario Vargas Llosa (peruano); Ernesto Cardenal (nicaragüense); José Donoso, Jorge Edwards, Enrique Lafourcade y Guillermo Blanco (chilenos)